La II Masterclass More than Hearing de GN sitúa la salud mental, la prevención y la formación continua en el centro de la práctica audiológica
Envejecer es inevitable. Sin embargo, la forma en que envejecen las personas no está escrita de antemano. Durante décadas, el deterioro cognitivo y muchas de las limitaciones asociadas a la edad se consideraron una consecuencia natural del paso del tiempo. Hoy, la evidencia científica ha cambiado radicalmente esa visión. Existen factores de riesgo modificables capaces de influir en la salud cerebral y en la calidad de vida. Entre todos ellos, la pérdida auditiva ocupa un lugar protagonista.
Ésta ha sido una de las principales conclusiones de la II Masterclass ‘More Than Hearing’, organizada por GN los días 18 y 19 de junio en Madrid, bajo el lema Salud Mental y Audiología, una cita que ha reunido a expertos nacionales e internacionales para profundizar en la relación entre audición, salud mental, cognición y bienestar, pero también para reivindicar una nueva forma de ejercer la profesión, más humana, más preventiva y basada en la evidencia científica.
La audiología ya no puede limitarse a medir cuánto oye una persona. Debe comprender cómo vive esa pérdida auditiva, cómo afecta a su cerebro, a sus relaciones sociales, a su autonomía y a su bienestar emocional. Y debe hacerlo desde una formación continua que permita a los profesionales afrontar los nuevos desafíos clínicos y sociales de una población cada vez más longeva.
Y éste es, precisamente, el propósito de la Masterclass ‘More Than Hearing’. Pilar García, directora Comercial de GN España, explicó desde la apertura del encuentro que la formación de hoy debe proporcionar a los profesionales herramientas y argumentos sólidos para afrontar conversaciones cada vez más complejas con sus pacientes.
En la misma línea se expresó Alfonso Ríos, Deputy General Manager South Europe & Brazil de GN, quien invitó a los asistentes a reflexionar sobre la importancia de actuar a tiempo y de comprender el verdadero alcance de la profesión. A su juicio, «qué triste es comenzar una frase con debería haber hecho. Debería haber intervenido antes». Para Ríos, la audiología tiene hoy una responsabilidad que va mucho más allá de la adaptación tecnológica. «No sólo queremos dar herramientas para trabajar. Queremos ayudar a tomar decisiones que cambien la vida de las personas».
La audición, un factor clave para el envejecimiento saludable
La ponencia inaugural de Francisco Javier Tubio, psicólogo y doctor en Psicogerontología, aportó la base científica sobre la que se asentó buena parte del encuentro. Con un lenguaje cercano y apoyándose en la evidencia internacional, explicó que el envejecimiento es un proceso complejo, heterogéneo y multifactorial, pero también un proceso sobre el que es posible actuar. «Dado que la alternativa nadie la quiere, envejecer es lo mejor que nos puede pasar», señaló con una mezcla de realismo y optimismo.
A partir de ahí, introdujo uno de los mensajes más importantes de la formación. Aproximadamente el 40 por ciento del riesgo de desarrollar una demencia está asociado a factores potencialmente modificables. Y entre ellos, la pérdida auditiva ocupa una posición destacada. «La pérdida auditiva es el factor de riesgo modificable que mayor peso tiene en el desarrollo del deterioro cognitivo y la demencia», explicó.
Las conclusiones del especialista conectaron de forma natural con la filosofía de ‘More Than Hearing’. Cuidar la audición significa proteger la memoria, la autonomía, las relaciones sociales y la calidad de vida.
Mucho más que escuchar
La primera jornada quiso demostrar que la pérdida auditiva no puede entenderse únicamente desde una perspectiva fisiológica. Las emociones, la percepción social y la manera en que cada persona vive su propia pérdida forman parte inseparable del problema y también de la solución.
Jezabel Bueno, responsable de Desarrollo de Negocio de GN España, y Licenciada en Psicología con un MBA y un Máster en Dirección y Gestión de RR. HH. invitó a los asistentes a ampliar la mirada. Su propuesta consistió en salir de la visión estrictamente técnica de la profesión para comprender mejor la experiencia de quienes llegan a la consulta. Según explicó, hay que «salir de la cabina, salir del audiograma y entrar en el sentir y el pensar del paciente».
Una idea muy cercana defendió Florencia Riesco, psicóloga general sanitaria de orientación psicoanalítica, quien propuso comprender la pérdida auditiva desde una dimensión subjetiva. A su juicio, «en la pérdida de audición no es únicamente la audición lo que se pierde». Por eso invitó a ir más allá de lo orgánico y de lo biológico para dar espacio a la experiencia individual de cada paciente, a sus miedos y a la forma en que vive ese proceso.
Comunicar para cuidar
La dimensión humana de la práctica clínica encontró uno de sus momentos más brillantes en la intervención de Hannah Glick, Doctora en Audiología y Triple PhD en Cognitive Science, Behavioral Neuroscience y Speech, Language and Hearing Science.
Su mensaje giró en torno a una idea muy clara. La pérdida auditiva es mucho más que la pérdida de audición y los profesionales de la audiología desempeñan un papel decisivo en la salud integral de las personas. «Estamos en la primera línea de la salud cerebral, la salud cognitiva, la salud física y el bienestar integral», afirmó. Durante su intervención explicó que el fracaso en las adaptaciones a muchos pacientes no se debe a la falta de información, sino a otros muchos factores. El miedo, la fatiga auditiva, las experiencias previas o la incertidumbre condicionan la aceptación de las soluciones auditivas y exigen nuevas herramientas de comunicación.
Por todo ello, defendió la importancia de construir conversaciones basadas en la escucha, la confianza y la empatía.
Formación para una audiología cada vez más especializada
La segunda jornada trasladó esta visión integral al terreno clínico. El mensaje volvió a ser claro. Cuanto más complejas son las patologías auditivas, mayor debe ser la formación del profesional y más amplia su capacidad para comprender a la persona que tiene delante.
Ana Bavera, responsable de Formación de GN España, abrió la sesión recordando que muchas patologías auditivas tienen una profunda repercusión emocional y cognitiva. La práctica audiológica, señaló, «debe avanzar hacia una atención cada vez más completa e integradora».
La enfermedad de Ménière fue uno de los grandes temas de la mañana. Melissa Blanco, médica especialista en Otorrinolaringología con subespecialización en Otoneurología de la Clínica Universidad de Navarra, explicó el impacto que esta patología tiene sobre la vida de quienes la padecen y reivindicó una mirada más amplia hacia el paciente. En su opinión, «no se trata sólo de conocer los productos que ofrecemos, sino de entender qué hay detrás del paciente que llega a nuestra consulta». Conocer los síntomas, sospechar otras patologías y comprender mejor la experiencia de la persona forman parte, a su juicio, de la excelencia profesional.
Esa colaboración entre disciplinas fue también defendida por Ruth Escudero, diplomada en Óptica y Técnico Superior en Audiología Protésica de la Clínica Universidad de Navarra. Durante su intervención recordó que los audioprotesistas pueden desempeñar un papel muy relevante dentro del abordaje multidisciplinar y destacó la necesidad de seguir formándose para comprender mejor las pérdidas auditivas complejas y ayudar de manera más eficaz a los pacientes.
La neuropatía auditiva centró la intervención de Byanka Cagnacci, fonoaudióloga, Máster en Patología de la Comunicación Humana, PhD en Ciencias de la Rehabilitación y Posdoctorado en Psicoacústica. La especialista explicó que los daños neurales no se limitan a los casos clásicos pediátricos, sino que también están presentes en adultos, personas expuestas al ruido y adultos mayores. Para ella, uno de los grandes aciertos de More Than Hearing ha sido precisamente combinar la dimensión psicológica y la fisiológica de la audiología. «Eso nos ofrece una visión completa de lo que podemos encontrar en la clínica», señaló.
También Florencia Hoet invitó a los asistentes a ampliar conocimientos y a profundizar en patologías como la hiperacusia, una alteración que hace que sonidos tolerables para la mayoría de las personas resulten insoportables para quienes la padecen. La especialista insistió en la necesidad de incorporar pruebas complementarias a la evaluación audiológica convencional y de seguir ampliando el conocimiento para ofrecer respuestas cada vez más precisas e individualizadas.
Tecnología para conectar a las personas
La innovación tecnológica también ocupó un lugar destacado durante el encuentro, aunque siempre desde una perspectiva orientada a mejorar la accesibilidad y la calidad de vida.
Manuel Yuste, director de Producto y Formación de GN España y Portugal, explicó que el objetivo de estas jornadas es despertar nuevas inquietudes y abrir nuevas perspectivas. Porque, recordó, esas personas no sólo necesitan cubrir una pérdida de audición. También necesitan afrontar la soledad, la depresión y otras dificultades asociadas a la pérdida auditiva.
Esta filosofía encontró una aplicación práctica en Auracast, la nueva tecnología de conectividad presentada por Vanesa Kerkelic, Senior Product Marketing Manager en GN, y Andrew Godfrey, Ingeniero Electrónico Superior en Ampetronic.
Porque si algo ha demostrado esta segunda edición de ‘More Than Hearing’ es que la audiología del futuro no se medirá únicamente por la precisión de un diagnóstico ni por las prestaciones de una tecnología. También lo hará por la capacidad de los profesionales para comprender mejor a las personas, intervenir antes, acompañarlas durante más tiempo y ayudarles a seguir conectadas con aquello que da sentido a sus vidas.








