José María Pedraza, director ejecutivo del Máster de Formación Permanente en Consultoría Tecnológica: Especialización en Microsoft Dynamics 365 Business Central de la Universidad Pablo de Olavide, analiza en una entrevista con David Garrido el auge de los perfiles híbridos, la empleabilidad en el sector y el papel de la universidad pública en la transformación digital de las empresas
La transformación digital ha dejado de ser una cuestión exclusivamente tecnológica. Las empresas necesitan herramientas, sistemas de gestión, datos e inteligencia artificial, pero, sobre todo, necesitan profesionales capaces de entender el negocio, interpretar los problemas reales de una organización y traducirlos en soluciones útiles.
Esa es una de las principales conclusiones de la entrevista realizada por David Garrido a José María Pedraza, director ejecutivo del Máster de Formación Permanente en Consultoría Tecnológica: Especialización en Microsoft Dynamics 365 Business Central de la Universidad Pablo de Olavide. Una conversación centrada en empleabilidad, Business Central, Power BI, consultoría tecnológica y el nuevo perfil profesional que demandan las compañías.
Pedraza, consultor tecnológico con casi tres décadas de experiencia en el sector y CEO de VS Sistemas, defiende una idea clara: el mercado laboral ya no espera únicamente programadores o perfiles puramente técnicos. Las empresas buscan personas que sepan de tecnología, sí, pero que también entiendan de finanzas, logística, almacén, operaciones, recursos humanos, marketing, gestión empresarial y datos.
«Las consultoras tecnológicas y las empresas que están iniciando procesos de transformación digital demandan perfiles que sepan de tecnología, pero que sepan también de negocio. Que sepan hablar del problema de la persona que tienen enfrente», explica Pedraza durante la entrevista.
La transformación digital necesita profesionales capaces de hablar el idioma de la empresa
Uno de los mensajes más repetidos por José María Pedraza es que la tecnología, por sí sola, no resuelve los problemas de una organización si no está conectada con la realidad del negocio.
El director ejecutivo del máster utiliza un ejemplo muy claro: cuando un consultor se sienta con un director financiero, ese profesional no espera una conversación llena de términos técnicos incomprensibles. Espera que el consultor entienda su cuenta de resultados, sus márgenes, su planificación, su operativa diaria y sus necesidades reales.
«Cuando hablo con un director financiero, lo que esa persona quiere no es que le hable de SQL o de inteligencia artificial. Lo que quiere es que le hable de EBITDA, de cuenta de resultados, de margen de contribución y que sepa de lo que estoy hablando», señala.
Esta reflexión resume una de las grandes claves del nuevo mercado laboral: la tecnología debe estar al servicio del negocio, no al contrario. Por eso, la demanda de perfiles híbridos se ha disparado en los últimos años, especialmente en áreas relacionadas con ERP, Business Central, Power BI, análisis de datos, automatización de procesos e inteligencia artificial aplicada a la empresa.
Qué perfil buscan hoy las empresas que implantan Business Central y Power BI
Durante la entrevista, David Garrido plantea una pregunta central: qué perfiles están demandando hoy las compañías que trabajan con Business Central, Power BI y proyectos de transformación digital.
La respuesta de Pedraza va más allá de una lista de conocimientos técnicos. Para él, las empresas buscan perfiles capaces de entender la realidad de cada departamento. Si una compañía necesita implantar tecnología en un almacén, el mejor profesional no será únicamente quien conozca una herramienta, sino quien comprenda cómo funciona un almacén, qué es la gestión de stock, qué problemas genera la trazabilidad, qué impacto tiene la merma o cómo se organiza una operativa logística.
«Si estoy haciendo una implantación tecnológica en una empresa de distribución, ¿hay alguien mejor para implantar tecnología en un almacén que alguien que sepa de almacén?», plantea Pedraza.
La tecnología es, por tanto, una herramienta transversal. Está presente en las empresas, en la sociedad y en la vida cotidiana, pero necesita profesionales que sean capaces de conectarla con procesos reales.
En este contexto, Microsoft Dynamics 365 Business Central y Power BI se han consolidado como herramientas estratégicas para muchas organizaciones. La primera permite gestionar procesos empresariales integrados como finanzas, compras, ventas, inventario, proyectos u operaciones. La segunda facilita el análisis de datos, la creación de informes y la toma de decisiones basada en información fiable.
Pero dominar una herramienta no basta. La diferencia está en saber aplicarla al negocio.
No hace falta ser programador para trabajar en tecnología
Uno de los momentos más relevantes de la entrevista llega cuando David Garrido plantea una duda muy habitual entre estudiantes y profesionales: ¿es necesario saber programar para trabajar en tecnología, consultoría ERP o Business Central? La respuesta de José María Pedraza es rotunda: no.
«Hace tantos años que eso no es así que lo sorprendente es que sigamos pensando que es así», afirma.
Para Pedraza, el sector tecnológico ya no puede entenderse como un espacio reservado únicamente a informáticos, ingenieros o programadores. La tecnología se ha extendido a todas las áreas profesionales y cualquier persona que quiera seguir siendo competitiva tendrá que incorporar una capa tecnológica a su perfil.
Un estudiante de marketing puede convertirse en un profesional muy valioso si aprende a trabajar con datos, automatización y herramientas digitales. Una persona formada en recursos humanos puede especializarse en sistemas de gestión de personas. Un graduado en ADE, Finanzas o Economía puede encontrar en la consultoría ERP una salida profesional natural. Incluso perfiles procedentes de áreas aparentemente alejadas de la tecnología pueden reorientar su carrera si adquieren formación especializada.
«La tecnología no está esperando solo tecnólogos», resume Pedraza.
Además, el director ejecutivo del máster introduce una reflexión especialmente interesante sobre la evolución de la programación tradicional. A su juicio, el picado de código tal y como se ha entendido durante décadas está cambiando de forma acelerada por el avance de la inteligencia artificial. Esto no elimina la necesidad de perfiles técnicos, pero sí aumenta el valor de quienes entienden el contexto de negocio y saben hacer que la tecnología sea usable, eficiente y útil.
Una oportunidad para estudiantes de ADE, Finanzas, Economía o Marketing
La entrevista también aborda una cuestión clave para la orientación profesional universitaria: qué decirle a un estudiante de ADE, Finanzas, Contabilidad, Economía o Marketing que piensa que el mundo tecnológico no es para él.
Pedraza insiste en que estos perfiles no solo tienen cabida en el sector tecnológico, sino que pueden ser especialmente adecuados para determinadas posiciones de consultoría.
«¿Hay mejor persona para ayudar a una empresa en la implantación de sistemas de gestión económico-financiera que una persona que venga de ADE con una capa tecnológica? Yo no encuentro un perfil mejor», afirma.
El razonamiento es sencillo: si una empresa necesita implantar un ERP en su área financiera, será fundamental que el consultor entienda contabilidad, procesos administrativos, compras, ventas, márgenes, facturación, tesorería y análisis financiero. La herramienta tecnológica es importante, pero el conocimiento funcional del negocio es imprescindible.
Por eso, el Máster de Formación Permanente en Consultoría Tecnológica de la Universidad Pablo de Olavide está especialmente orientado a perfiles diversos. No se dirige únicamente a ingenieros o informáticos, sino también a profesionales y egresados de áreas empresariales que quieren incorporar competencias tecnológicas de alto valor.
También para ingenieros que quieren acercarse al negocio
El perfil inverso también tiene un gran recorrido: ingenieros, informáticos o perfiles técnicos que quieren acercarse más al mundo de la empresa, la consultoría y la gestión.
En estos casos, el valor añadido está en completar la base técnica con conocimiento funcional. Un profesional con dominio tecnológico puede multiplicar su empleabilidad si aprende a hablar con un director financiero, un responsable de operaciones, un gerente, un departamento comercial o un equipo de administración.
La consultoría tecnológica exige entender tanto el sistema como la organización. No basta con saber configurar una herramienta. Hay que saber escuchar, diagnosticar, priorizar, comunicar, formar al cliente y acompañar a la empresa en un proceso de cambio.
Esta combinación de tecnología y negocio es, precisamente, el núcleo del máster.
Un máster nacido de una necesidad real del sector
Uno de los momentos más personales de la entrevista llega cuando David Garrido pregunta a José María Pedraza por la vinculación entre la universidad pública y el máster. La pregunta permite conocer el origen real del proyecto.
Pedraza explica que el máster no nace como una idea académica aislada, sino como respuesta a un problema que él mismo llevaba años viviendo en el sector: la falta de profesionales preparados para cubrir la demanda de consultoría tecnológica especializada.
«El máster nace como una posible solución a una carencia de recursos que teníamos en el sector», explica.
Esta confesión aporta una dimensión especialmente relevante a la pieza. El programa no surge desde la teoría, sino desde una necesidad empresarial concreta. Las consultoras necesitaban talento. Las empresas necesitaban profesionales capaces de implantar tecnología. Y el mercado no estaba generando suficientes perfiles preparados.
A partir de esa realidad, la Universidad Pablo de Olavide se convierte en el espacio desde el que articular una formación universitaria conectada con el tejido productivo.
El papel de la universidad pública en la empleabilidad
La respuesta de Pedraza sobre la Universidad Pablo de Olavide es uno de los fragmentos más fuertes de la entrevista desde el punto de vista institucional.
El director ejecutivo reconoce que, inicialmente, pensó que una formación de estas características podría haber surgido con más facilidad desde una universidad privada, por la flexibilidad de sus estructuras. Sin embargo, destaca que precisamente el hecho de que haya sido una universidad pública aporta un valor diferencial al proyecto.
«La Universidad Pablo de Olavide tiene una apuesta clara por los másteres de formación permanente, orientados a acercar la formación universitaria a la empleabilidad y a lo que el mercado está demandando», señala.
Esta idea posiciona al máster como un ejemplo de conexión entre universidad pública, empresa, tecnología y mercado laboral. La UPO no aparece únicamente como institución académica, sino como agente activo en la preparación de profesionales para sectores con alta demanda.
En un contexto en el que muchas empresas encuentran dificultades para incorporar talento especializado, este tipo de programas refuerzan el papel de la universidad como puente entre formación y empleo.
Una formación práctica, exigente y conectada con la realidad profesional
Otro de los aspectos que José María Pedraza destaca durante la entrevista es el carácter práctico del máster. El programa combina profesorado universitario con profesionales en activo que implantan sistemas de gestión en empresas reales.
Esto permite que los alumnos no aprendan únicamente teoría, sino situaciones concretas, problemas reales, errores habituales, metodologías de trabajo y experiencias directas de consultoría.
«Por la mañana estamos luchando en nuestras empresas con clientes y problemas reales de implantación, y por la tarde trasladamos esa experiencia al aula», explica Pedraza.
Esta conexión con el día a día profesional es una de las grandes fortalezas del programa. Los alumnos no se forman con casos desconectados del mercado, sino con profesionales que están resolviendo problemas reales en empresas reales.
Además, Pedraza insiste en una idea que va más allá de la tecnología: la formación de un buen consultor no depende solo del conocimiento técnico. También requiere puntualidad, educación, respeto, escucha activa, capacidad de comunicación, oratoria y actitud profesional.
«Somos muy exigentes con lo que hoy se llama soft skills y que yo toda la vida he llamado educación», afirma.
Esta visión convierte al máster en una formación integral. No solo prepara para manejar herramientas, sino para incorporarse al mundo laboral con madurez profesional.
Escucha activa, oratoria y actitud: competencias clave para un consultor tecnológico
La consultoría tecnológica no es una profesión solitaria ni puramente técnica. Es una actividad basada en la relación con personas. El consultor debe escuchar al cliente, entender sus necesidades, ordenar problemas complejos y explicar soluciones de forma clara.
Por eso, el máster incorpora competencias transversales como la comunicación, la oratoria y la escucha activa.
Pedraza lo resume con una idea muy directa: un consultor no puede hablar solo de lo que sabe; tiene que demostrar que entiende a la persona que tiene delante.
«Cuando una persona se sienta contigo, hay muchas cosas que ya sabe de ti. Lo que quiere entender es que lo que tú sabes es de él», explica.
Esta frase sintetiza una de las claves de la consultoría tecnológica moderna. La confianza no se construye mostrando conocimientos técnicos de forma aislada, sino demostrando comprensión del negocio, del contexto y de los objetivos del cliente.
Empleabilidad: un sector con alta demanda y falta de profesionales
La empleabilidad es otro de los ejes principales de la entrevista. David Garrido pregunta directamente por las salidas laborales del máster y Pedraza responde con datos especialmente contundentes de las primeras promociones.
En la primera edición, según explica, todos los egresados estaban trabajando el día de la graduación o estaban decidiendo a qué consultora incorporarse. En la segunda promoción, los alumnos continuaron realizando entrevistas y recibiendo oportunidades tras finalizar el programa.
«Hay mucha demanda en el sector. Hay mucha necesidad de consultores», señala Pedraza.
La alta empleabilidad no sorprende al director ejecutivo del máster, porque el programa nació precisamente para cubrir una demanda que ya existía. Las empresas necesitan profesionales preparados en Business Central, Power BI, ERP, procesos de negocio, datos y transformación digital.
La Universidad Pablo de Olavide también ha destacado públicamente que el programa cuenta con una tasa de empleabilidad muy elevada, incorporando alumnado al mercado laboral incluso antes de finalizar la formación.
La mesa abierta con partners: conexión directa con consultoras de toda España
Uno de los elementos más interesantes del máster es su relación directa con empresas del sector. Durante la entrevista, Pedraza menciona la celebración de una mesa abierta en la que consultoras de toda España se reúnen con estudiantes para presentar sus compañías, explicar oportunidades profesionales y conocer talento.
Para el propio Pedraza, con casi 28 años de experiencia en el sector, fue un encuentro especialmente significativo porque nunca había visto a tantas consultoras reunidas en torno a un mismo programa formativo.
Este contacto directo entre estudiantes y empresas convierte el máster en algo más que una formación académica. Lo transforma en un punto de encuentro entre talento, universidad y mercado.
Modalidad híbrida y posibilidad de cursarlo desde cualquier lugar
El máster puede cursarse en modalidad híbrida, con sesiones presenciales y online, y con la posibilidad de seguimiento asíncrono gracias a la grabación de las clases.
Esto permite que estudiantes y profesionales puedan realizar la formación desde Sevilla, Andalucía o cualquier otro punto de España, sin renunciar a una experiencia académica conectada con el profesorado y con el sector.
Pedraza explica que ya han participado alumnos de fuera de Andalucía, lo que refuerza el alcance nacional del programa.
La flexibilidad del formato es especialmente relevante para profesionales en activo que desean reorientar su carrera, especializarse en consultoría tecnológica o mejorar su empleabilidad sin abandonar completamente su actividad laboral.
Matrícula abierta y plazas limitadas
El Máster de Formación Permanente en Consultoría Tecnológica: Especialización en Microsoft Dynamics 365 Business Central mantiene abierto el plazo de matrícula para su tercera edición.
El programa cuenta con plazas limitadas, en torno a 25 alumnos, una decisión que responde al carácter personalizado de la formación. Según Pedraza, el acompañamiento directo al alumno es una parte esencial del proyecto, por lo que el número de plazas no puede crecer de forma indefinida.
El inicio de la próxima edición está previsto para noviembre de 2026 y la formación se desarrollará hasta mayo, con una metodología orientada a la práctica, el contacto con empresas y la preparación para un sector con una elevada demanda profesional.
Business Central, Power BI e inteligencia artificial: una combinación estratégica para las empresas
La formación en Microsoft Dynamics 365 Business Central y Power BI responde a una tendencia clara: las empresas necesitan integrar sus procesos, analizar mejor sus datos y tomar decisiones de forma más eficiente.
Business Central permite gestionar áreas clave de la empresa como finanzas, compras, ventas, inventario, proyectos y operaciones. Power BI, por su parte, facilita la transformación de datos en cuadros de mando, informes y visualizaciones que ayudan a comprender mejor el rendimiento del negocio.
A esto se suma el avance de la inteligencia artificial, que está cambiando la forma de trabajar de consultores, analistas y empresas. La automatización de tareas, la asistencia inteligente y el uso de datos en tiempo real están generando nuevas oportunidades profesionales para quienes sepan combinar criterio empresarial y competencias tecnológicas.
Una salida profesional para quienes quieren trabajar en tecnología sin venir de la informática
La entrevista deja un mensaje especialmente útil para estudiantes y profesionales que se plantean su futuro laboral: trabajar en tecnología no significa necesariamente programar.
La consultoría tecnológica abre la puerta a perfiles muy diversos. Un graduado en ADE puede especializarse en ERP financiero. Un profesional de logística puede convertirse en consultor de operaciones. Un perfil de marketing puede orientarse hacia datos, CRM o automatización. Una persona de recursos humanos puede trabajar con soluciones digitales de gestión de talento.
La clave está en sumar una capa tecnológica al conocimiento previo.
Ese es uno de los grandes valores del máster: convertir perfiles con base empresarial o funcional en profesionales capaces de incorporarse a proyectos de transformación digital.
De la universidad al mercado: una formación pensada para trabajar
El Máster de Formación Permanente en Consultoría Tecnológica de la Universidad Pablo de Olavide representa una tendencia cada vez más necesaria en la educación superior: programas conectados con el mercado, diseñados junto a profesionales y orientados a empleabilidad real.
La entrevista con José María Pedraza permite entender que detrás del máster hay una visión clara: formar profesionales que no solo conozcan herramientas, sino que sepan pensar como consultores, hablar con empresas, interpretar procesos y aportar valor desde el primer día.
En un mercado donde la digitalización avanza más rápido que la disponibilidad de talento, estos perfiles híbridos se han convertido en una de las grandes oportunidades profesionales de los próximos años.
Como resume Pedraza, la tecnología ya no espera únicamente a tecnólogos. Espera a personas capaces de entender el negocio, manejar datos, utilizar herramientas digitales y acompañar a las empresas en su transformación.
Sobre el Máster de Formación Permanente en Consultoría Tecnológica de la Universidad Pablo de Olavide
El Máster de Formación Permanente en Consultoría Tecnológica: Especialización en Microsoft Dynamics 365 Business Central de la Universidad Pablo de Olavide está orientado a profesionales y graduados que buscan especializarse en consultoría tecnológica, ERP, Business Central, Power BI y transformación digital.
El programa incorpora formación en áreas empresariales, sistemas de gestión integrados, preparación de certificaciones Microsoft y trabajo final de máster. Su metodología combina sesiones presenciales y online, con posibilidad de seguimiento remoto y asíncrono.
La formación está dirigida tanto a perfiles de empresa que desean incorporar competencias tecnológicas como a perfiles técnicos que quieren acercarse al negocio y a la consultoría.
Sobre la entrevista
La entrevista fue realizada por David Garrido a José María Pedraza, director ejecutivo del máster, con el objetivo de analizar la evolución del mercado laboral tecnológico, la demanda de perfiles híbridos, la empleabilidad en consultoría ERP y el papel de la Universidad Pablo de Olavide en la formación de profesionales especializados en Microsoft Dynamics 365 Business Central y Power BI.







